Capítulo 4

Por Angela Palmer

Miró a la caja y por un momento pensó en abrirla. A lo mejor le ayudaría a saber que estaba pasando. Pero rápidamente descartó la idea. Nunca podría traicionar la confianza de Vincent de esa manera. Decidió encontrar a Vincent ella misma y preguntárselo directamente.

Después de un rápido viaje a su apartamento para dejar el regalo de Vincent para Padre, estaba una vez más junto a la entrada. Rápido y con paso decidido empezó a caminar por los túneles. A medida que se acercaba notó el sonido de las tuberías que eran golpeadas de manera frenética. Parecía especialmente ruidosas esa noche, probablemente porque la gente se estaba preparando para el Festival de Invierno, es lo que pensó.

De repente Mouse apareció enfrente de ella tan rápido que la asustó. Su pelo rubio en forma de fregona parecía más desordenado de lo normal, y su amplia sonrisa parecía nerviosa.

- Hola Catherine - dijo.

Ella le sonrió

.-Hola Mouse. Estoy buscando a Vincent, sabes donde….

Mouse empezó a saltar arriba y abajo interrumpiendola

- Catherine, ven rápido. A Arthur le pasa algo. Necesito que me ayudes.

Catherine estaba extrañada.

- ¿No deberías buscar a Padre para que lo mire? Yo no se nada sobre mapaches.

Mouse agitó su cabeza de forma nerviosa.

- No, no, Padre demasiado ocupado. ¡Catherine ven ahora!

Catherine dudó un momento, luego se encogió de hombros y le siguió hasta su habitación. En medio de una jungla de contracepciones de forma extraña y piezas de distintos equipos, Arthur estaba sentado lavándose, parecía perfectamente normal y así se lo dijo a Mouse. Pero el insistió en que algo estaba mal. Con cuidado se acercó al pequeño animal, el cual estaba sentado mirándola con ojos brillantes. Lentamente y sin confianza, acercó su mano hacia el mapache preguntándose por que motivo había accedido a esto. De repente Arthur saltó y mientras Catherine daba un grito y saltaba hacia atrás el animal se coló por una tubería y desapareció por un agujero en la parte superior de la habitación.

Mientras Catherine trataba de tranquilizarse se oyó un pequeño sonido desde la entrada de la habitación. Levantó la vista para encontrarse con Jamie cubriéndose la boca con la mano. Mouse la vio también y sonrió ampliamente.

-Parece que Arthur está bien – dijo encogiéndose de hombros.

Antes de que pudiera contestarle, Jamie habló:

- Catherine, ¿tienes un minuto? Necesitaría tu ayuda con mi vestido para el Festival de Invierno. No estoy segura de que lazos debería añadirle.

- De hecho, Jamie, estoy buscando a Vincent – dijo Catherine- ¿Sabes donde…

-Sólo será un minuto Catherine- le suplicó Jamie – Por favor, no sé qué hacer.

Catherine no tenía ni idea que Jamie se preocupara tanto por la moda, pero una vez más se encogió de hombros y siguió a Jaime hasta su habitación.

Se sentía mucho más preparada para dar consejos sobre ropa que sobre aparatos de los túneles. Catherine hizo lo que pudo para ayudar y tratar de no parecer desesperada mientras Jaime le mostraba los mismos lazos una y otra vez, tratando de decidir entre ellos. Se dio cuenta que Jaime miraba a menudo hacia la entrada de su habitación. Empezó a sospechar aún más. Algo raro estaba pasando.

-Jamie, de verdad me tengo que ir. Necesito hablar con Vincent.

- Oh, espera solo un minuto más, por favor, Catherine, necesito…- empezó a decir Jamie con una pizca de desesperación en su voz y entonces sonrió aliviada al ver a Padre aparecer junto a su puerta.

-¡Catherine! Justamente la persona que quería ver.-Exclamó Padre sonriendo mientras se acercaba a ella- ¿Podrías venir conmigo, querida?

Catherine arrugó el ceño:

-Claro Padre, pero ¿puedes decirme donde está Vincent antes? Vine aquí abajo para hablar con él.

Padre cogió su brazo y lo pudo en el suyo.

- Oh, seguro que anda por aquí en algún lugar. Si pudiera tomar un poco de tu tiempo, necesito ayuda.

Catherine suspiró resignada y siguió a Padre hasta su habitación. Allí Padre cogió un libro bien gordo y dijo:

-Peter me acaba de traer algunas revistas nuevas de medicina. Hay algunos artículos que son especialmente fascinantes y creo que sería muy útiles para nuestra comunidad. Pero la letra es tan pequeña que mis ojos se cansan de manera terrible. Me preguntaba si serías tan amable de leerme un artículo.

Catherine intentó esconder su desesperación. Leer un artículo medico iba a ser una tarea larga y aburrida. Padre raramente le pedía su ayuda así que no se pudo negar. Se forzó a sonreir, cogió el libro y empezó a leer.

Sus propios ojos empezaban a estar borrosos cuando llegó al fina del artículo. Cuando levantó la vista hacia Padre vio un movimiento en el corredor. Un rápido vistazo de una melena rubia le hizo levantarse y gritar:

- ¡Vincent! ¡Ahí estás!

Hubo un silencio durante un momento y entonces Vincent entró en la habitación.

-Hola, Catherine – dijo.

Ella fue hacia él y resistió el impulso que siempre sentía cuando le veía de echarse a sus brazos y ser envuelta en su calidez.

- ¿Está todo bien? Te he estado buscando toda la noche. Quería saber por qué habías cancelado nuestra cita.

Vincent miró a Padre casi pidiendo su ayuda, pero Catherine continuó:

- Algo muy raro ha esta pasando este último mes. Quiero saber que es.

Vincent se movió cambiando su peso de una pierna a la otra de manera inusual en él.

- Verás Catherine, mm…

al capítulo 5

De nuevo a comenzar

Traducción en el español de gabi, España: ¡gracias!