Capítulo12

Por April Twelve

El ligero golpe sobre los vidrios de la ventana llegó justo cuando lo necesitaba. Cogió el anillo de la caja y salió al balcón. Allí estaba él, más grande que la vida.

La visión, no, la sensación de su mano grande y fuerte en la suya proipia, mientras intentaba hacer deslizar el bonito anillo por su dedo… un anillo demasiado pequeño para un dedo tan grande y peludo, pero ella lo intentó de todas formas… déjame intentarlo Vincent, por favor… no tengas miedo… no, no te haré daño, todo se arreglará, tú tampoco me harás daño… y la sensación de su melena sobre su cara, una dulce caricia…

-Catherine…

Ella abrio los ojos lentamente. El pelo ya no era solo una sensación. Su mano estaba allí acariciando su mejilla.

¡Otra vez! No pudo evitar sonreir. ¡Vaya día más raro! Realidad luchando con los sueños a ver cual de las dos era más extraña. Extraña como un Round Robin del Festival de Invierno. Round Robin.. ¿un round robin del Festival de Invierno? ¿Qué es eso? Se rió aun confundida.

-¿Qué? – preguntó él sonriendo. El libro estaba aún abierto sobre su falda, su brazo alrededor de los hombros de ella y sus dedos se apartaron rápidamente. Pero no lo bastante rápido. Ella tomó su mano y la mantuvo cerca de su mejilla entre sus dos manos.

-Joe me ha pedido que me case con él.

-¿Qué? – repitió él, pero la sonrisa había desaparecido y su movimiento súbito para intentar mirarla hizo que el libro cayera al suelo.

Riéndose, ella puso sus brazos alrededor del pecho de Vincent y se acercó más a él.

-Sí, y me dio un anillo de compromiso. Tú lo viste todo y estabas celoso.

Ella sintió que el se relajaba un poco.

-Catherine, sólo has estado dormida un momento. En cuanto me di cuenta que te habías dormido te desperté – acarició suavemente el golpe de su cabeza y añadió- no es buena idea que te duermas, por lo menos no tan pronto.

-Vincent, ¿me has oido? Estabas celoso en mi sueño – dijo burlándose un poco.

Ella sintió su pecho hincharse en un profundo suspiro mientras la abrazaba on más fuerza.

-¿El anillo era bonito?

-Sí. Un diamante grande y brillante. Y tú estabas celoso- repitió mirándolo a los ojos.

El la miró durante mucho tiempo, ella casi podía sentir sus pensamientos, las posibles respuestas luchando en su cabeza… otro largo suspiro.

-Sí – Él cerro sus ojos y los abrió de nuevo lentamente, con un toque de oscuridad en ellos – Si un hombre te pidiera que te casaras con él y te diera un anillo... estaría celoso.

La alegría llenó su corazón y sabía que él también lo sintió.

-Y yo intenté darte el anillo a ti.- Riéndose de Nuevo, cogió su mano, la llevó a sus labios y la besó- Pero era demasiado pequeño para tu dedo.

Él miró a sus manos unidas, los dedos de ella pálidos, pequeños, casi perdidos entre sus dedos grandes y peludos.

-¿Qué regalo te gustaría recibir por el Festival de Invierno, Catherine?- Preguntó, el reflexivo.

El humor juguetón desapareció Se dio cuenta de que algo muy importante había sido revelado en ese chiste inocente. Alzó la cabeza para mirar en sus ojos pero él seguía mirando sus manos unidas.

¡Tú! ¿Porqué no puedo contestar con sinceridad? Tú y te puedes ahorrar el papel de envoltorio. Venga Chandler, dilo. Te lo ha preguntado.

Él escogió ese mismo momento para mirarla a los ojos mientras llevaba sus manos a su pecho, a su corazón y las dejó allí, las de ella entre las suyas, el lento latir de su corazón resonando en cada célula del cuero de Catherine, haciendo que su corazón latiera como loco. A Catherine le faltaron las palabras. Otra vez, como con Elliot, como con Michael, pensar en otro hombre había funcionado. La pared de reticencia era mucho mas fina y en sus ojos pudo ver… oh…

¡¡Venga!! Eres una abogada. No puedes quedarte in palabras... Habla... bésale... ¡algo!

-Que… lo... lo que quiero para el Festival...

Click…

Um diddle diddle diddle um diddle ay

Um diddle diddle diddle um diddle ay

Supercalifragilisticoexpialidoso

Auque al pensarlo suene espantoso

Si lo dices con soltura...

Su mirada apasionada cambió a una de sorpresa. Mary Poppins estaba cantando debajo de su sofá.

-Catherine… ¿Qué… qué es eso?

Ella cerró los ojos, deseando que la voz se callara, buscando como loca el botón de rebobinado de la realidad para volver a la primera casilla, la que tenía aquella Mirada en los ojos de Vincent… o por lo menos esperando haberse quedado dormida de nuevo y estar soñando otra vez… pero sin éxito.

Um diddle diddle diddle um diddle ay

Um diddle diddle diddle um diddle ay

Supercalifragilisticoexpialidoso…

… ¿y si le besara de todas formas? No son violines para acompañar a nuestro primer beso, pero…

…pero Vincent ya se estaba separando de ella para averiguar qué pasaba debajo del sofá. Su sentido del decoro nunca le permitiría que un momento romántico estuviera acompañado de Um diddle diddle diddle um diddle ay.¡Maldición!

Resignándose a lo inevitable, su lado oscuro deseando matar a Mary Poppins, Julie Andrews e incluso a Walt Disney… Ambos se arrodillaron frente al sofa. Había tres regalos envueltos debajo. Uno de ellos estaba cantando.

Al capítulo 13

De nuevo a comenzar

Traducción en el español de gabi, España: ¡gracias!