Capítulo 11

Por Goldie

Catherine se apresuró a llegar junto a la puerta, no estaba nada contenta de la interrupción de su velada especial con Vincent. Miró rápidamente sobre su hombro para asegurarse que Vincent ya no estaba a la vista y lo vio desaparecer hacia el balcón.

-¿Quien es?- preguntó.

-Soy you, Chandler. Abre.

¡Joe! ¿Qué demonios estaba haciendo allí? Catherine se pasó las manos por el pelo para ordenarlo un poco después de su rato con Vincent.

-Joe, ¡qué sorpresa! ¿Qué te trae por aquí?

Joe, el amigo gracioso y compañero de trabajo, cogió a Catherine por la cintura y la levantó del suelo.

-¿Donde has estado, Catherine? No he podido ponerme en contacto contigo durante bastantes días.

-Ocupada, supongo- Mintió Catherine. Se preguntó que pensaría Joe si supiera lo que había pasado en realidad.

-¡Anda! Catherine, ¿qué le ha pasado a tu cabeza? ¿Te has peleado con alguien?

Por un momento Catherine se había olvidado del chichón. No le dolía a menos que lo tocara, pero seguro que debía de parecer un arco iris sobre su ceja, haciéndolo parecer mucho pero de lo que en realidad era.

-Me di un golpe en la cabeza. Mira, Joe, si estás aquí para pedirme que trabaje este fin de semana, la respuesta es un rotundo no.

¿Se iba a hacer realidad el escenario del su sueño inducido por los tranquilizantes?

-No se me había pasado por la cabeza, Chandler. Todo está cerrado por las vacaciones. El trabajo es muy poco y todo el mundo anda de vacaciones excepto unos pocos que se empeñan en aparecer por allí durante unas horas. ¿Hey! ¿no me vas a dejar pasar? Tengo algo para ti.

Catherine odiaba no ser amable con Joe, con el cual se llevaba muy bien la mayor parte del tiempo, pero el pobre no podía haber escogido un momento peor para su visita.

-Lo siento Joe, te pediría que te quedaras, pero...

-¿No tienes compañía, verdad? Me pareció oír voces cuando llamé- Joe trató sin éxito de mirar detrás de Catherine mientras ella trataba igualmente de ponerse junto en frente de él. Ella no dejaba de imaginarse a Vincent fuera congelándose de frío

-No, no hay nadie aquí, pero tenía pensado irme pronto a la cama, así que tendrás que perdonarme. Lo siento mucho.

Aunque decepcionada, Joe sonrió.

-Está bien, supongo que deberá de haberte llamado antes, pero pensé que como andaba por el vecindario, que me pararía a saludarte. Toma, esto es para ti.

Catherine tomó e paquete que Joe le ofrecía.

-Joe, de verdad no deberías de haberlo hecho. Yo no tengo nada para ti.

-no te preocupes Catherine. Es solo una pequeña muestra de mi afecto. ¿Crees que alguna vez podríamos... mm. Quedar para tomar algo después de las vacaciones?

Catherine le dijo:

-Lo pensaré Joe. Gracias y perdóname por ser tan maleducada.

-No te preocupes Chandler, es culpa mía por venir sin avisarte. Te veré en el trabajo la semana que viene. Que tengas unas buenas vacaciones.

-Adiós Joe, igualmente.

Se quedó junto a la puerta mientras Joe caminaba hacia el ascensor. Una vez se hubo ido Catherine volvió inmediatamente a su sala de estar, buscando a Vincent. Él se encontraba en el balcón con una expresión que Catherine no había visto nunca antes.

-Quizás debería de haberte dejado con tu amigo- dijo Vincent en un tono de voz semi-enfadado.

Catherine no tenía muy claro qué hacer. Vincent debería saber que él era su único amor y que la aparición de otro hombre en su puerta al cual no había visto antes no debería haberle molestado tanto.

-Era sólo uno de mis compañeros de trabajo en la oficina del fiscal del distrito. Pasó por aquí a traerme un regalo. Somos sólo amigos.

La expression de Vincent no cambió.

-Debe de ser un muy buen amigo. ¿No vas a abrir tu regalo? ¿o preferirías que me fuera antes?

-Vincent ¿porqué estás actuando así?- Catherine estaba decepcionada porque no había esperado que Vincent estuviera celoso, era una nueva faceta suya.

-¿Cómo estoy actuando? Dime.

-Como un tonto celoso.

Vincent empezó a caminar sin parar, algo que siempre hacía cuando estaba frustrado.

-Quizás estoy celoso, pero ¿no debería estarlo? Un hombre joven y atractivo viene a tu puerta y te trae un regalo, pregunta si puede entrar y quiere salir contigo después de las vacaciones. Dame una Buena razón para no estar celoso.

-Vincent, estabas espiando. Pensé que estabas fuera en el balcón.

-Hacía demasiado frío fuera así que me quedé solo un momento, luego entré y me escondí tras las cortinas.

-Bien, para contestar a tu pregunta, no tienes ningún motivo para estar celoso de Joe o de nadie más. Tú eres al que amo y siempre lo haré. Joe y y somos sólo amigos. – Catherine trató de no enfadarse demasiado. Seguro que Vincent conocía su corazón y solo estaba tratando de hacerle pasar un mal rato, no podía estar celoso, no era su estilo.

Después de recorrer caminando varias veces la habitación, Vincent anunció que tenía que irse.

-Pero si es sólo un poco más tarde de las ocho - protestó Catherine-pensé que tomaríamos más chocolate y pasaríamos algo de tiempo juntos. Por favor, Vincent, quédate.

-No estoy enfadado contigo Catherine, pero debo de irme. Acabo de acordarme de algo importante que tengo que hacer.

-¿Qué es más importante que pasar tiempo juntos? Es muy raro que tengamos una oportunidad como esta- Catherine restaba a punto de llorar pero sabía que era inútil discutir con su amante si él ya estaba decidido. Oh, si Joe no hubiera aparecido para arruinar una velada perfecta. Todo iba de maravilla hasta entonces.

-Catherine, escúchame. Puede que esté celoso, pero no estoy enfadado y no estoy tratando de castigarte. De verdad hay algo de lo que debo de ocuparme. Siento acabar la velada así pero de todas formas no tenía pensado quedarme mucho tiempo.

La expression de Vincent era de pena ahora así que Catherine le creyó. De todas formas se sentía decepcionada y se le hizó difícil no insistir para que se quedara.

-Está bien Vincent. Siento que tuviera que acabar tan pronto. Pero ¿te veré mañana?

En lugar de contestar Vincent la tomó en sus brazos y la abrazó con fuerza. Después le dio uno de sus casi-besos, en los que rozaba su mejilla con los labios. Una vez cuando ella le preguntó porque no de le daba un beso de verdad el esquivó la pregunta y le dijo algo de su melena interponiéndose en el camino. Catherine sabía que había una razón más profunda que esa para su timidez.

Vincent siempre iba a ser un enigma – un extraño oscuro y misterioso que a la vez podía ser cariñoso, amable y protectivo en un modo paternal. Tenía una personalidad con muchas facetas que nadie ni siquiera Padre, podía entender completamente. Y ahora, añadido a todos los misterios que estaban sucediendo últimamente, donde la gente del túnel se comportaban de manera evasiva y cómo el golpe en la cabeza le había provocado un sueño que era mas real que surreal, Catherine decidió que iría donde su vida y sus fantasías la llevaran y dejaría de tratar de resolver el puzzle que era Vincent.

Vio como se deslizaba bajando del balcón, por suerte no había empezado a nevar. La nieve hacía que el modo de viajar de Vincent, de balcón en balcón, fuera mucho más peligroso y difícil. Suspiró, cerró las cortinas e internamente maldijo a Joe por si inoportuna visita. ¡Joe! Se había olvidado de su regalo. Lo recogió de sobre la mesa donde lo había apartado con el objeto de no enfadar a Vincent aún más. Primero se sirvió lo que quedaba del chocolate , se sentó en el sofá y empezó a desenvolver el regalo.

Justo entonces sonó el teléfono, Catherine suspiró, se levantó y contestó:

-¿Diga?

-Hey, Chandler. ¿Qué te ha parecido mi regalo?

-Oh, hola Joe. De hecho había decidido esperar a la mañana antes de abrirlo.

-¿No estabas durmiendo, verdad?

-No. Pero si lo hubiera estado me habrías despertado.

-Lo siento chica. Venga, ábrelo.

¡Joe, el incorregible! Catherine no quería parecer desagradecida pero ¿porque la estaba acosando tanto esa noche?

-Vale, dame un momento.

Puso el teléfono sobre la mesa, no queriendo realmente abrir el regalo baja una presión como aquella. Quería tomarse su tiempo, para saborearlo. Pero no – Joe siempre marchaba a un ritmo más rápido. Rompió el papel y miro a su regalo incrédula. Tardó varios minutos antes de tranquilizarse. Podía oír la voz de Joe, impaciente, a través del teléfono.

-Chandler, ¿sigues ahí?

-Joe. No sé qué decir.

-Dme que te gusta.

-Me gusta, es muy bonito, pero...

-Pero ¿qué? Hey, ese pequeño detalle me ha costado el sueldo de seis meses. Si no lo quieres dilo ahora o calla para siempre.

Joe, es…. Es muy dulce pero no puedo aceptarlo. De veras, no puedo.

-¿Porqué no? Mira, Chandler, lo he sabido desde hace tiempo y seguro que tú también. Hemos trabajado juntos bastante tiempo pero hay algo más entre nosotros que sólo colegas de trabajo o amigos. Te quiero, Chandler.

Catherine no sabía qué decir. Nunca, ni en sus más locas fantasías se había imaginado que algo así pudiera pasar. Deseaba que todo fuera otro sueño debido al golpe en la cabeza y que se despertaría y se reiría de ello durante años.

-Chandler, dime algo. ¿Sigues ahí?

-Joe, lo siento…

-Estás muy rara esta noche. De verdad pensé que estarías encantada y en cambio actúas como si te hubiese dado una trozo de plástico en lugar de un anillo de compromiso de diamantes.

-Mira Joe, me gustas mucho...

-¿Pero?

-Estoy enamorada de otro. No puedo casarme contigo. Lo siento.

Catherine sabía que su relación con Joe nunca sería la misma después de esto. Hubo un largo silencio al otro lado de la línea. Joe debía de sentirse muy decepcionado. Pero, ¿qué le había hecho pensar que podía llegar y darle un anillo de compromiso y esperar que ella empezara con los planes de boda?

-¿Quien es el afortunado? Si puedo preguntarlo- Joe parecía muy frío, como si no se pudiera creer que Catherine había rechazado su propuesta de matrimonio.

-Alguien a quien conozco desde hace tiempo y a quien he estimado durante mucho tiempo.

Después de otro largo silencio, Joe dijo:

-Sabía que salías con alguien de vez en cuando. ¿Es ese tipo misterioso del que no te gusta hablar y no dejas que nadie lo conozca?

-Sí, es él. Su nombre es Vincent.

-Bueno, dile a Vincent que ya puede tratarte muy bien si no quiere vérselas conmigo.

A pesar del estrés de esa noche, Catherine tuvo que sonreír al oírlo. Joe no tenía nada que hacer contra Vincent en fuerza o ferocidad.

-Se lo diré, pero no tienes porqué preocuparte.

-Iré por la mañana a recoger el anillo. Lo siento Catherine, supongo que me comportado como un idiota.

-Yo también lo siento Joe. Si no estuviera ya comprometida, consideraría tu oferta.- Catherine sentía que tenía que decir algo para disminuir el dolor y la vergüenza de Joe.

-Bueno, la pérdida de un hombre es la ganancia de otro. Buena suerte Chandler. Adiós.

Después de colgar Catherine se hundió en el sofá. Miró el anillo durante varios minutos y lo puso otra vez en su caja. En ese momento resolvió sus dudas sobre que tipo de regalo para el Festival de Invierno darle a Vincent.

Al capítulo 12

De nuevo a comenzar

Traducción en el español de gabi, España: ¡gracias!