La primera vez que vi B & B, fue allá por 1989 cuando se estrenó aquí, pero debo agregar que el canal de televisión que la transmitía, estaba radicado muy lejos de Buenos Aires (en ese entonces acá no había videocable) y por tanto la señal era muy débil, y lo que lograba "percibir" detrás de una lluvia electrostática era realmente poco... más aun me llamó la atención lo que podía oír (¡por lo menos podía oír!), y en varias ocasiones me quedé escuchando aquellas conversaciones que me parecieron muy interesantes, tan llenas de conocimiento y sabiduría, las hermosas poesías, retazos de charlas entre Vincent y Catherine, sin saber de qué se trataba todo aquello, eso fue me predispuso a querer, en algún momento, poder verla también... lo que sucedió aproximadamente en 1993. Y puedo agregar que valió la pena la espera. Lo que vi me encantó. Era realmente la expresión de algo que a pesar de ser "un mero programa de televisión" logró tocarme la fibra sensible, como si muchas respuestas que siempre me hice me las hubiese contestado Vincent... me llamó poderosamente la atención el hecho de que la historia estuviese tratada como si fuese una novela gótica, y sin embargo, pasada la primera impresión, uno podía darse cuenta que ese amor "de pantalla" era verdadero, que, muchas de las situaciones que se dan en la serie le podían suceder a uno mismo en la realidad, si bien la ficción es concreta, el trasfondo de lo real también lo es. Muchas veces vi contarse historias que a algunos otros les habían sucedido también. Terminé por apasionarme con B & B. Además, por mi temperamento, muy dado a lo artístico, por mi amor innegable a la música (no soy músico, pero toco el clavicémbalo como aficionado, no me puedo pasar un día sin Bach), por mi afición a la lectura y a la literatura, que empezó ni bien aprendí a leer, todo eso se conjugó para que encontrase en la serie la gran mayoría de las cosas que me gustan, agregado a eso las imágenes, el make-up del personaje de Vincent, los escenarios, lo sugestivo del ambiente del mundo de Abajo, que resulta por ser más cálido que el de arriba, a pesar de ser el lugar donde impera el sol. La calidad de los actores también influyó... ¿cómo logra Perlman ser tan expresivo con todo ese maquillaje encima? ¿qué es lo que lo hace más querible (eso vale para Linda Hamilton) también? ¡¿cómo se conjuga una historia semejante y queda perfecta?! Es innegable que la química entre Ron y Linda hace que de veras creamos que tal amor es casi "tangible", y yo creo que ellos lo hacen "posible". Sería largo de contar, en verdad todo aquello por lo cual me tomé la libertad de ver la serie del primero hasta el último capítulo, amén de tedioso. A grandes rasgos, esto es el "porqué me gusta la serie "La Bella y La Bestia".

En algún momento caí en la cuenta de que no era muy grande el grupo de gente que había visto la serie, y ni me podía imaginar lo que se había gestado en el mundo alrededor de ella a través de internet. Quedé fascinado. Nunca me imaginé que era tanta la gente que como yo, habían quedado grandemente impresionados con la serie, aunque más sincero sería decir "enamorados", porque ciertamente, La Bella y la Bestia, terminó por conquistarme.

Luego de eso, debo decir que los "giros" que tomó la serie en la tercer temporada no me parecieron lógicos (alguien dijo: ¿donde se ha visto eso de "La Bestia sin la Bella" y tenía razón), si bien la serie durante la tercer temporada ganaron en dramatismo (ni que decir que Ron Perlman se "come" la pantalla, está excelente), no me parece que hayan encauzado correctamente en devenir de la serie, lo que creo que, al fin de cuentas terminó por "matarla". En líneas generales, y a pesar de que muchos no estén de acuerdo con la tercer temporada, yo creo que merece ser vista más allá de sus contenidos violentos y más allá de la falacia de "La Bestia" sin la Bella...

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